Un Partido General para Barón: Espacio Público, Estado y Ciudadanía

Un Partido General para Barón: Espacio Público, Estado y Ciudadanía

La historia porteña está marcada por hechos singulares, de innovación intelectual y emprendimientos inmigrantes que forjaron la ciudad y también la reconstruyeron, reinventándola cada una de las veces que fue necesario tras los eventos trágicos que hereda su atractiva geografía y permanente desafío ambiental. Valparaíso es una ciudad con carácter, difícil de abordar la mayor parte de las veces. De lejos puede verse como “una bolsa de gatos”, dificultándose el debate constructivo. Pero cuando realmente se comprende desde donde miran los porteños, nacidos y adoptados, empieza a emerger con claridad una vez más, el espíritu sobre el cual pueden construirse las grandes obras del próximo siglo, las que se ha ganado Valparaíso para seguir acumulando hitos trascendentales para su historia.

El sábado recién pasado fuimos invitados a participar del encuentro “CreemosValpo” convocado por la Alcaldía Ciudadana y el Consejo Ciudadano por el Borde Costero, Autoridad que por estos días realiza una consulta inédita, situación que nos permite relevar procedimientos innovadores, que pueden marcar una nueva forma de abordar el diseño urbano y poner en práctica un ejercicio que va a favor de la calidad de nuestras ciudades: el debate público que facilita el análisis de todos los factores hacia una decisión multisectorial y de largo plazo.

Sabemos que no ha sido fácil y somos concientes de que esta opotunidad no sería posible sin el trabajo de muchas y de muchos porteños que con reconocimiento colectivo han trabajado para lograrlo.

Hoy se vislumbra establecer los lineamientos de un complejo proceso de administración y definición de usos, emplazamiento y diseño de los espacios públicos, entre el Gobierno comunal, el Gobierno central y el Gobierno regional. Las diferencias políticas, de cosmovisión sobre el mundo no han sido impedimento para poner a los ciudadanos como prioridad, sello de nuevos liderazgos y de una democracia que se va consolidando, que permite discutir temas sobre el equilibrio que se debe lograr entre bienestar social, calidad de vida  y productividad.

En un contexto general, desde la recolección de visiones e intereses surge con claridad el concepto de sustentabilidad, donde los usos propios del borde, que recuperen ambiental, urbana, portuaria y patrimonialmente las relaciones entre el anfiteatro y el mar, coexistan en el espacio y se vayan dando en el tiempo, no imponiendo a las generaciones futuras la restricción de mantener o reconvertir, acorde a la condición pública del borde costero que nuestro Estado ha establecido a través de la Ley. Así podrán asumirse las etapas futuras de desarrollo, que vendrán después para las próximas décadas.

Entonces lo que debemos lograr hoy es un espacio de carácter público, que decididamente el Presidente Piñera quiere legar en el sector Barón con la Bodega Simón Bolivar restaurada, integrando el Barrio El Almendral y otros alcances que deben tener los proyectos de esta embergadura, generando puentes con la Alcaldía Ciudadana de Jorge Sharp, quien por su parte contribuyó a poner el sello participativo que represente la opinión de porteños y porteñas. Complementariamente, el Intendente Martínez velará por los mecanismos que por Ley se han establecido para el funcionamiento y fortalecimiento portuario de la región.

Así es como años de debate han ido decantando, levantaron un  diagnóstico coincidente y transversal para el Sector Barón:

–          Un consenso participativo desde lo ciudadano a lo multidisciplinar;

–          Integración de funciones diversas pero propias del borde costero urbano;

–          Flexible en usos presentes que no dificulten las adaptaciones que exija el futuro;

–          De carácter público, en los beneficios de un borde accesible, generador de flujos y receptor de nuevas actividades económicas diversificadas;

–          Un espacio que convoque y genere bases para empezar a comprender cerro, plan, borde como una ciudad integrada social y ambientalmente.

Los mejores profesionales del país y del mundo pueden diseñar diversas soluciones técnicas para un mismo anhelo, según las necesidades que puedan manifestar la mayoría de los ciudadanos, los principales usuarios de este sector, por lo que empezar la discusión de los usos y no imponer diseños sin claridad, parece acertado.

Finalmente, sabemos que todo proceso es perfectible, pero son las agendas de las oportunidades las que ponen el acelerador y será nuestra capacidad de participación, debate constructivo y un alto porcentaje de confianzas, nuestro termómetro de las grandes decisiones que incidirán en el cohabitar de los próximos 50 años.

Columna publicada en El Mercurio de Valparaíso.

Autores

Historiadora del Arte UISEK. Fundadora y directora del centro CREA (Centro de Conservación, Restauración y Estudios Artísticos).

Arquitecto Universidad de Chile | DEA UPC Barcelona | PhD Est. Urbanos PUC | Académico Arquitectura Universidad de Chile